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Guía para el mantenimiento de tu bicicleta

 

Llegamos de las vacaciones, regresamos a la rutina y con ello a nuestras actividades diarias. Nos encontramos con esos kilitos de más que siempre nos dejan unas vacaciones bien disfrutadas… y ahí, en el parking, vemos a nuestra querida bicicleta; esa que seguramente hemos tenido que dejar un poco de lado durante nuestras vacaciones.

¡Boom! Te surgen unas ganas inmensas de salir al ruedo y volver a las viejas andanzas. Largos paseos, amigos, desconexión de la rutina, ejercicio, aire libre. 

Pero ¡ojo!, tu bicicleta necesita un mantenimiento adecuado antes de volver a usarla. Es fundamental para garantizar tu seguridad, así como la durabilidad y rendimiento de la bicicleta.

Desde Reyna Ciclismo queremos ofrecerte una guía para el mantenimiento de tu bicicleta. Hay muchas acciones que podemos hacer desde casa, con herramientas básicas, y otras para las que tendremos que recurrir a un taller de bicicletas especializado.

¡Vamos a ello!

  1. Limpieza regular: Lava tu bicicleta con agua y jabón suave regularmente para eliminar el polvo y la suciedad. Retira todos aquellos elementos que puedan dañarse con el agua, rocía con el jabón desengrasante y retira la suciedad con ayuda del cepillo suave, para no dañar ninguna pieza, en especial las partes de carbono. Evita usar una manguera de agua con presión, puedes dañar algún componente de la bicicleta.  Al terminar, sécala completamente para evitar la corrosión. Lavar tu bici regularmente te ayudará a entender mejor sus componentes, detectar posibles fallas o necesidades de ajustes, optimizar su rendimiento. Si tienes dudas de cómo hacerlo, puedes consultar con toda libertad en nuestro taller o en el taller de tu tienda de confianza. Siempre procura usar productos específicos para mantenimiento de bicis.Cada 3 a 6 meses (dependiendo del uso) te recomendamos llevarla al taller de bicis para una limpieza a fondo.
  2. Lubricación: Aplica lubricante para bicicletas en la cadena, las roldanas del cambio y los engranajes regularmente, antes de salir a rodar. No olvides limpiar todo el sucio de la cadena antes de aplicar lubricante nuevo. Hay lubricantes genéricos y también específicos para cada tipo de bicicleta.

  3. Presión de las ruedas: Verifica la presión de las ruedas y ajústala según las recomendaciones del fabricante de tu bicicleta. Las ruedas desinfladas pueden, además de dañar la estructura de tu bici, afectar negativamente el rendimiento y la eficiencia. Hay varias opciones para revisar la presión:
    – Bombas con manómetro
    – Manómetros digitales
    – Manualmente

    Cada tipo de rueda lleva una presión específica. Por lo general, las ruedas finas de las bicis de carretera llevan mucha más presión que las ruedas de las bicis de montaña. Cuanto más ancha sea una rueda menor presión llevará.

  4. Desgaste de las pastillas de freno: Es importantísimo controlar el desgaste de las pastillas de freno por tu seguridad. Pero, ¿cómo saber si están desgastadas?La mayoría de los fabricantes aconsejan revisar las pastillas de frenos, al menos, una vez al mes. El primer indicativo de algún problema es escuchar una especie de “ruido” al frenar. Para revisar las plantillas con mejor detalle, es aconsejable extraer completamente el juego de pastillas, a través de su muelle separador, para tener una mejor visual. Si la superficie de la pastilla es inferior a un milímetro, es necesario realizar el cambio en un taller.
  5. Comprobar el correcto funcionamiento de sistema de transmisión, cambios y los frenos: Para comprobar la alineación del desviador y los frenos, asegúrate de colocar la bicicleta en una superficie plana y que las palancas de cambio estén en la posición correspondiente al piñón o plato que quieres ajustar. Luego procede a realizar la verificación visual, mira desde la parte trasera de la bicicleta y comprueba si el desviador está alineado correctamente con el piñón o plato. Debería estar paralelo a la cadena y no rozarla ni desviarse hacia el interior o el exterior. Asegúrate de que los frenos y los cambios funcionen correctamente. Si ves algún problema en la alineación, debes llevar la bicicleta al taller.
  6. Revisión tornillería: Asegúrate que la tornillería que ajusta ruedas, manillar, pedales, sillín esté adecuadamente ajustada. En muchos casos, estos tornillos llevan un “par de apriete” específico. Si tienes dudas, siempre es mejor consultar a un mecánico.

A continuación, te dejamos una pequeña lista de herramientas e insumos básicos que pueden ser de utilidad para los mantenimientos en casa:

  • Multiherramientas con corta cadenas
  • Bomba de aire
  • Parches para pinchazos
  • Cámaras
  • Pinza o alicate de punta
  • Palancas para desmontar las cubiertas
  • Kit de limpieza de cadena y transmisión
  • Cepillo y trapos de limpieza
  • Jabón desengrasante
  • Lubricante de cadena

 

Mantenimiento de una bicicleta en un taller de ciclismo:

Es primordial llevar la bicicleta a hacer un mantenimiento completo, por lo mínimo, dos veces al año. Por supuesto, la periodicidad va a aumentar si la bicicleta se usa muy a menudo o participa en competiciones.

Vamos a dividir el mantenimiento que va a tener una bicicleta en el taller por tipos.

Revisión de ajustes básicos de la bicicleta:

  • Inflado de ruedas y comprobación de la presión.
  • Verificación del desgaste de cubiertas, reemplazo en caso necesario
  • Alineación y ajuste de frenos.
  • Alineación y ajuste de cambios y desviadores.
  • Lubricación de la cadena y los componentes móviles.

Mantenimiento preventivo de la bicicleta:

  • Limpieza a fondo.
  • Inspección y ajuste de rodamientos en ruedas, dirección y pedales.
  • Verificación de la tensión y centrado de las ruedas.
  • Ajuste de la posición del manillar y el sillín.
  • Revisión y apriete de todos los pernos y tuercas, a su par de apriete especifico.

Reparaciones y ajustes específicos:

  • Cambio de cámaras y/o ruedas pinchadas.
  • Cambio de cables y fundas de frenos y cambios.
  • Centrado y tensado de ruedas.
  • Cambio de bujes, radios o aros.
  • Alineación de discos de freno.
  • Reemplazo de pastillas de freno y zapatas.
  • Instalación y ajuste de componentes nuevos (por ejemplo, manillares, potencias, pedales, etc.).
  • Reparación o reemplazo de componentes dañados (cuadros, horquillas, ruedas, etc.).

Servicios de suspensión (en especial  en bicicletas de montaña). El mantenimiento de suspensiones es un tema apasionante y envuelve mucha información: ¿Te gustaría que publiquemos un video o blog especial sobre ello? 

Independientemente de ello, los aspectos principales son a revisar en materia de suspensión son:

  • Mantenimiento y lubricación de horquillas y amortiguadores.
  • Cambio de juntas y retenes.
  • Ajuste de la presión y el rebote.
  • Trabajo en la transmisión.
  • Reemplazo de la cadena, cassette y platos.
  • Ajuste y mantenimiento de la transmisión.

Importante destacar que en Reyna Ciclismo contamos con la asesoría de mecánicos expertos en suspensiones de bicicletas, reconocidos a nivel mundial, como es el caso de David Logrippo (búscalo en Instagram como @nunatakbikes). 

Servicios extras:

  • Montaje de accesorios (luces, portabidones, portaequipajes, guardabarros, etc.).
  • Desmontaje para envío o embalaje.
  • Ajuste de la geometría de la bicicleta para adaptarse al ciclista.
  • Servicios de pintura y acabado.
  • Reparación y repintado de cuadros dañados o desgastados.

Recuerda que el mantenimiento adecuado de una bicicleta prolonga su vida útil y mejora la seguridad. Si no te sientes cómodo realizando ciertos trabajos de mantenimiento en casa, es recomendable llevar la bicicleta a un taller de ciclismo profesional para asegurarte de que se hagan correctamente.

¡Te esperamos en el taller de Reyna Ciclismo!

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